Estoy harta de muchas cosas. Estoy harta de buscar algo que no encuentro, de que intenten venderme cosas que no quiero comprar y, sobre todo, estoy harta de que se intente marearme.
No pido nada, no quiero nada, y aun así la gente se empeña en seguir ofreciéndome cosas para al final no darmelas.
“Te llamaré… Te llamaré la semana que viene sin falta… Está bien tu teléfono? Porque quiero llamarte…” Quien le dijo que yo quería que me llamara? Quien le dijo que era su santa obligación pedirme mi teléfono y decirme hasta la saciedad y el tedio que me llamaría? Y si no lo hicieron, a que se debe ese extraño comportamiento? Es algo que me planteo. Luego pones cara de escepticismo y dices vale, aunque sabes que no va a llamar. Y entonces lo importante no es una puta llamada. Entonces lo importante es plantearse el porque.
No pido nada, no quiero nada, y aun así la gente ha decidido que es mas interesante hacer que me haga ilusiones y venderme motos que dejarme tranquila.
Sólo quiero dormir, perderme en abismos insondables de negrura vacía dónde no intenten venderme cosas que no me quieren dar. Descansar en algún sitio dónde no me ofrezcan algo que no quiero hasta que por cansancio diga que si, para no darmelo despues.
Me sabe mal que la gente viva en el tedio, pero no me importa una mierda. Me sabe mal que se aburran pero eso no les da derecho a intentar jugar conmigo. Me sabe mal que la vida de alguien sea tan asquerosa que tenga que fastidiar una vida ajena para sentir algo o sentirse alguien, pero eso no hace que yo esté de acuerdo con esa actitud.
Hoy solo pido que se me deje dormir tranquila. Hoy solo quiero que se me deje descansar. Hoy solo pido que se respeten mis decisiones como yo respeto las ajenas. Hoy solo pido que se me trate como yo trato a los demás, con sinceridad, respeto y sin egoismo. Se conoce que debo pedir mucho.